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Cinco destinos románticos para una luna de miel inolvidable

Tanzania y Zanzíbar, naturaleza virgen

 

Románticas puestas de sol, hermosos paisajes, una fauna increíble, silencio y paz, éstos son algunos de los ingredientes que invitan a viajar a Tanzania, un paraíso africano que nos regala algunos de los escenarios naturales más espectaculares del mundo.

Descubrir el Parque Nacional de Serengueti -bautizado por los masái como la llanura sin fin- una inmensa sabana habitada por cebras, ñus y gacelas; adentrarnos en el cráter del Ngorongoro; contemplar las nieves perpetuas del Kilimanjaro, o acercarse al lago Victoria -el gran lago africano, resulta una experiencia inigualable.

 

Australia

 

El país es una amalgama de paisajes y de rincones inigualables: ciudades sorprendentes, desiertos inacabables, carreteras espectaculares, playas desiertas... por lo que lo más recomendable es eligir una zona y exprimirla al máximo. Puede hacerse como uno quiera, en coche, descubriendo carreteras emblemáticas como la Great Ocean Road, moto, caravana, barco, avión aunque ¿existe algo más romántico que el tren?

¿Te imaginas viajar en el mítico Indian Pacific, un lujoso ferrocarril como los de antaño, que atraviesa el país de oeste a este -de la costa del Índico a la del Pacífico? El legendario convoy recorre los 4.352 kilómetros que separan Perth de Sydney en un viaje de ensueño de paisajes diversos, sin prisas y con algunas pausas, que permiten visitar distintos rincones según el recorrido por el que se opte: las ciudades de Broken Hill, Adelaida y Kalgoorlie, dedicada a la extracción de oro si partimos de Sydney, o las increíbles Montañas Azules, Cook o la inhóspita llanura de Nullarbor si nuestra aventura empieza en Perth.

 

Vietnam

 

Si lo que buscas es un destino exótico, romántico y de gentes amables, déjate tentar por Vietnam, el país más hermoso de Extremo Oriente. Repleto de ciudades y rincones increíblemente bellos, este país se extiende serpenteante a orillas del mar de China, con su capital, Halong, al norte, y Ho Chi Minh, la antigua Saigón, al sur, en cuya zona decidimos quedarnos.

Descubrir Vietnam y los contrastes del sur resulta increíblemente apasionante: grandes montañas, llanuras anegadas por las aguas, espectaculares campos de arrozales, centenares de pequeños pueblos y ciudades, miles de islas y diminutos canales, mercados flotantes.

Y es que aquí, la vida gira alrededor del Mekong, el río de los nueve dragones, como es conocido en la zona, considerado un tesoro biológico oculto.

No puedes viajar a este paraíso sin acercarte a Can Tho, a un par de horas de Ho Chi Minh, la población más importante y con mayor actividad del Delta del Mekong, en la que alucinarás visitando el mercado flotante de Cai Rang y su puente. Otro de los mercados impresionantes y más grandes del país se encuentra de la pequeña localidad de Cai Be, que cuenta con una sorprendente catedral francesa de estilo colonial.

Otras perlas del sur vietnamita las descubrirás en Cao Lanh, en cuyo cementerio reposan los restos de más de tres mil combatientes del Vietcong; en Sa Dec te sorprenderás con la Venecia Vietnamita, una ciudad colonial construida entre canales, y en Ca Mau el parque natural U Minh te maravillará.

 

San Francisco

 

No hace falta viajar a una playa desierta o perderse en plena naturaleza para disfrutar de una luna de miel romántica. Existen ciudades en las que sumergirse en sus calles, descubrir sus rincones y respirar el ambiente especial en sus mil y un locales puede resultar de lo más apasionante. Y una de estas urbes es, sin duda, San Francisco, la ciudad más mediterránea de Norteamérica, una auténtica perla de la Costa Oeste.

La ciudad está repleta de barrios con encanto como Nob Hill, con sus calles empinadas; Haight Ashbury, de casas victorianas y ambiente europeo; Russian Hill, con cierto aire bohemio y en el que encontramos la increíble Lombard Street; Little Italy en North Beach, con sus edificaciones coloridas y sus infinitos restaurantes y cafeterías; el barrio de Castro, famoso por su ambiente gay, o Chinatown.

Resulta especialmente atractivo escalar las cuestas infinitas en sus viejos tranvías y disfrutar de las hermosas vistas sobre la bahía desde el espectacular mirador de Twin Peaks, o acercarse hasta el Golden Gate al atardecer, el puente convertido en auténtico símbolo de la ciudad.


Islandia

 

Islandia ofrece todos los atractivos que los amantes de la naturaleza puedan desear. Bautizada como la isla de hielo y fuego, sorprende por sus paisajes vírgenes de volcanes, desiertos de lava, cascadas, glaciares, géisers, montañas y valles increíbles.

Recorrer el país es descubrir una tras otra auténticas maravillas naturales: espacios cuyo romanticismo envuelve los sentidos, como las magníficas cascadas de Skogafoss y Gullfoss; el glaciar Vatnajkull; el Parque Nacional Skaftafell; el lago Jokulsarlon, en el que podemos navegar entre increíbles icebergs, o el géiser Strokkur en la zona termal de Geysir. Vale la pena también bañarse en las aguas templadas de la Laguna Azul y acercarse hasta Husavik, un bonito pueblo pesquero cercano al Círculo Polar considerado el mejor sitio del país para el avistamiento de ballenas.

Aunque cualquier época del año es buena para visitar Islandia, los meses de julio y agosto resultan especialmente recomendables, ya que goza de temperaturas templadas y es posible contemplar el increíble sol de medianoche. Sea en plena naturaleza o en la capital -Reikiavik-, una ciudad con un ambiente sorprendente, la experiencia es única e irrepetible.

 

Fuente: La Vanguardia

 

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